
Hace ya seis añitos que estamos juntas, y bien que nos hemos divertido. Unas fueron transmitiendo sus experiencias a otras y, entre todas, hemos construido talleres de Lenguaje, de Maternidad, de Expresiones Artísticas, de Comunicación, de Reciclaje y Reutilización, de Autoestima, de Creatividad, de Gimnasia Hipopresiva, de Sexualidad, de Manipulación en los medios de masas... y tenemos en camino otros muchos.
Somos un grupo de amigas más que de trabajo profesional. Entendiendo esto, decidimos por ejemplo estudiar cuentos infantiles tradicionales para crear nosotras mismas la literatura que queremos. Y hace un tiempo, tras hablar de antropología de género, empezamos a debatir textos para acercarnos a las teorías feministas y refrescar la memoria histórica.
Además contamos con otros grupos de amigas organizadas que han aportado sus saberes (Pandora Mirabilia, Degeneradas, LILAS, Mujeres Conectando Luchas, Malas Yerbas, Hilanderas...)
Desde el principio, las tareas nunca quitaron espacio a la expresión personal más impulsiva y nos gusta dedicar un tiempo primordial a las relaciones personales: a nuestras ilusiones, quejas y deseos. Y poco a poco, vamos creciendo muchísimo. Notamos que hemos aprendido a querer y a querernos. Y sabemos que queda mucho por hacer. Quienes fueron tímidas, participaron en proyectos musicales; quienes carecían de preparación técnica, desarrollaron piezas audiovisuales; aquellas que sufrían miedo escénico, hasta se atrevieron con una obra de teatro; quienes tenían una inquietud, ahora evocan una razón para luchar.
Ciertos rechazos externos a nuestra forma de trabajo parece que también se fueron disipando y así lo percibimos en las jornadas de actividad en grupos mixtos (ciclo de cine, participación en acciones directas y manifestaciones, talleres de género...)
En este tiempo, hemos vivido como inolvidable el encuentro con una compañera de Oaxaca, las meriendas de aquel primer Marzo de Raizas en 2007, el encuentro feminista de Granada en 2009, las incorporaciones y las marchas de compañeras, las aportaciones de tantas gentes a nuestras ideas, los embarazos y nacimientos, los ascensos después de los altibajos y lo tremendamente bien que nos sentimos.
Es cierto que solemos tener más iniciativas en proyecto que realizándose...quizá eso quiera decir que nos queda Raizas para rato...
