
Uno de nuestros principales objetivos es el autoconocimiento: descubrir a la mujer real que llevamos dentro, sin el sometimiento a las rígidas reglas sociales.
Para conseguir un ambiente que facilite la reflexión y nos permita liberarnos de las previas concepciones de género y de las imposiciones, necesitamos un espacio donde no sea necesario justificarnos, ni explicar por qué nos sentimos así o por qué pensamos de determinada manera. Simplemente queremos sentirnos nosotras mismas, descubriendo entre todas cuáles son los temas que nos preocupan, nos afectan o nos interesan, para tratarlos del modo que consideremos más adecuado.
En ningún momento se ha planteado como un grupo de confrontación con el otro sexo. Tampoco es nuestra finalidad recibir compasión ni obtener respuesta de los hombres.
Lo que perseguimos es comprender más profundamente nuestra condición de mujeres. Queremos sentirnos naturales, sentirnos libres de expresar lo que pensamos y capaces de admitir lo que sentimos, vernos como somos sin corsés ni estereotipos. Se trata pues de un camino que debemos recorrer nosotras, de unos temas que nos afectan a nosotras y también, por qué no, de la necesidad de tener un espacio donde seamos nosotras y no la sociedad las que marquemos las pautas de comportamiento, donde por una vez seamos las mujeres las que inventemos las reglas del juego.