La sociedad actual se encuentra regida por principios económicos y mercantilistas que provocan una única versión de las cosas, la que tiene que ver con el dinero. Con este panorama, la cultura queda siempre relegada a un segundo plano, interesando sólo aquella que reporta beneficios o plusvalías. Y ésta no es otra que aquella que "patrocina" el sistema, la que aparece en los grandes canales de comunicación y mass media, la que se nos muestra vacía de contenido hasta la saciedad, mediante la publicidad, y que como cualquier otro producto del mercado pone a disposición del consumidor la oferta y crea demanda de la nada.
Pero por cultura no podemos entender únicamente esto, pues es mucho más aunque no aparezca en esos canales. Hay otra forma de cultura, la que emana del pueblo, que posiblemente no sea "rentable" ni produzca plusvalías. Una cultura popular con contenido, que quiere expresar algo, hecha por el disfrute de hacerla y sin las ataduras de la "oficial".
Y una cultura que está ahí, que camina por debajo y que se abre paso por otros canales distintos. Por el boca a boca, por el intercambio, por esos pequeños puestos callejeros compuestos de una tabla, una silla y una persona. Una cultura que aprovecha las nuevas posibilidades que ofrecen las tecnologías para hacerse si cabe todavía más popular, pues está al alcance de todos.
Es esa cultura, y no la imperante, la que queremos proteger y en la que tratamos de participar desde hace ya unos años. Allá por 1998 nace la Asociación Cultural la Compañía del Krisol con la idea de crear, en el madrileño barrio de Canillejas, un espacio donde poder desarrollar las necesidades creativas de un grupo de vecinos y vecinas unidos por inquietudes culturales de distintas índoles y por las ganas de compartir, enseñar y aprender junto con los vecinos y vecinas de Canillejas.
La Asociación tiene como fines, entre otros, el fomento y desarrollo de la cultura, artesanía y las artes plásticas (escultura, pintura, modelado, cerámica...) en cualquiera de sus expresiones. Su financiación es totalmente autónoma, gestionándose exclusivamente con las cuotas de los socios y socias, con las matrículas de los talleres y con la venta del material que en la Asociación se produce y distribuye. El capital que se obtiene se reinvierte completamente en los proyectos de la Asociación.
Y como el barrio es cultura, y la gente es cultura, queremos poner nuestro pequeño grano de arena para fomentar la participación de la gente, con la palabra, con la foto, con el pincel y con la imaginación. A lo largo de este espacio intentamos mostrar y trabajar todos aquellos proyectos que se engloban dentro del amplio proyecto que es la Asociación. Deseamos que te guste.
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