
Somos de un antiguo linaje que no proviene de ningún lugar y está en todas partes. A veces brujas –brujas de medio aquelarre– que se reúnen los jueves a devanar historias hechas con hilos de palabras largas y cortas, con sorpresas de puntos suspensivos y finales que no se acabarán cuando callemos. Las hacemos de cuatro colores, que a veces son el mismo, y termina siendo el hilo negro, reluciente y negro de todos los tonos juntos.
Hacemos no es más que el sonido de la rueca de nuestras historias girando.
En La aguja seguiremos el diario de una mujer especial mientras el cuerpo y las ganas aguanten; Apetitos son palabras de otras gentes que nos hubiera gustado saber decir o que hemos dicho sin saberlo. Los Caprichos son... descúbrelos.